Tus gestos no siempre dicen lo que parece

El estudio desafía décadas de investigación, que le deban mucha importancia a los microgestos.

El estudio desafía décadas de investigación, que le deban mucha importancia a los microgestos.

Tal como vemos en una de las escenas más míticas de la película ‘127 horas’, un gesto puede significar algo totalmente diferente. En la cinta se puede observar al actor James Franco sonriendo despreocupado hablando a la cámara. Sin embargo, es sólo cuando la cámara se aleja que se puede ver el brazo aplastado por una roca y el gesto instantáneamente se convierte en una sonrisa de angustia. 

Según un estudio de la Universidad de Berkeley esto se debe a que, cuando se trata de leer el estado mental de una persona, el contexto visual, como en el fondo y la acción, es tan importante como las expresiones faciales y el lenguaje corporal.

Esta investigación viene para desafiar décadas de investigación en las cuales se ha señalado que la inteligencia emocional y el reconocimiento se basan en gran medida en la capacidad de leer los gestos.

“Nuestro estudio revela que el reconocimiento de las emociones es, en el fondo, una cuestión de contexto tanto como se trata de caras”, dijo el autor principal del estudio, Zhimin Chen, un estudiante de doctorado en psicología en la Universidad de California en Berkeley.

En la investigación se difuminaron las caras y los cuerpos de los actores en docenas de escenas de películas y videos caseros de Hollywood. A los participantes del estudio se les pidió que leyeran sus emociones teniendo en cuenta su interacción con el entorno.

El método de Chen es capaz de recopilar grandes cantidades de datos en poco tiempo y, eventualmente, podría usarse para ayudar a interpretar las emociones a personas con trastornos como el autismo y la esquizofrenia, lo que facilita también los diagnósticos. “Algunas personas pueden tener deficiencias en el reconocimiento de las expresiones faciales, pero son capaces de reconocer las emociones dentro de un contexto”, dijo Chen.

“En general, los resultados sugieren que el contexto no solo es suficiente para percibir la emoción, sino que también es necesario para percibir la emoción de una persona”, dijo Whitney, profesora de psicología de la UC Berkeley. “Enfréntalo, el rostro no es suficiente para percibir la emoción”.

Fotos: Shutterstock

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